1. Facilidad de uso
El sistema debe ser intuitivo para que cualquier miembro del equipo pueda aprender a utilizarlo rápidamente.
2. Funcionalidades
Debe incluir las herramientas necesarias para gestionar ventas, productos, clientes, empleados, inventario e informes.
3. Adaptación al negocio
Una buena solución debe poder configurarse según el sector, el tamaño y la forma de trabajar de cada empresa.
4. Integraciones
Es recomendable que pueda conectarse con programas de contabilidad, plataformas de comercio electrónico, sistemas de reservas y otras herramientas.
5. Soporte técnico
Contar con un servicio de soporte rápido y accesible puede evitar interrupciones en la actividad del negocio.
6. Coste y prestaciones
El precio debe ser proporcional a las funcionalidades, el servicio y el valor que aporta la solución.
7. Seguridad y normativa
El TPV debe proteger la información del negocio y estar preparado para cumplir con la normativa fiscal, incluyendo los requisitos relacionados con VeriFactu.
8. Informes y control
Los informes de ventas, productos, horarios y rentabilidad permiten tomar mejores decisiones y detectar oportunidades de mejora.